El Tomme de la Savoie es un queso elaborado al alta Saboya, típico de la región de Ródano-Alpes (Francia) muy cerca de la frontera suiza. Su elaboración se hace con leche pasteurizada de vaca y se deja madurar durante 2 meses. Su pasta es semidura y tiene un gusto medio. Su aspecto es rústico, de corteza polvorienta, color marfil claro y se oscurece a medida que se acerca a la piel. Su olor recuerda al musgo, la hierba, y las setas pero su sabor es mucho más suave. Esta variedad de queso se presenta con un 13% de materia grasa que permite comer en dietas bajas en grasa. Se puede considerar unos de los quesos más gustosos dentro del grupo de quesos bajos en grasa.